Pere Ubu: ejemplo de integridad artística 

Crónica del concierto en Barcelona

El viernes 28 de noviembre de 2014 se llevó a cabo el concierto de Pere Ubu, como parte de su gira por España, en la [2] de Apolo.

Sobre las 21:00 la céntrica sala estaba prácticamente vacía; aunque el público lentamente iba llegando. 21:30 marcaba el reloj, cuando David Thomas ―bastón en mano― aparece en el escenario junto a sus colegas de vuelo. Luego de los respectivos saludos, Thomas, haciendo gala de su singular personalidad, trazó la senda que seguiría esta exquisita velada de avant rock/punk/garage. Fue así como se supo que el concierto constaría de dos partes: la primera estaba reservada para ejecutar una improvisación musical, mientras que en la segunda se iban a interpretar diversos temas del repertorio de Pere Ubu.

Sin más que decir, por el momento, el líder de la agrupación se sentó y el quintento lo rodeó. David parecía haber instalado a su espalda una poderosa máquina de rock, la misma que fue capaz de improvisar durante treinta minutos. The Pere Ubu Moon Unit es el nombre de la gema avant-garde que marcó el inicio del concierto, la cual posee rasgos reminiscentes de la música concreta, el rock progresivo e incorpora arrebatos de free jazz. Magnífica forma de introducir a los concurrentes al peculiar universo musical de Pere Ubu.

Culminada la primera parte, David Thomas convocó a una pausa, la cual fue aprovechada por los concurrentes para disfrutar alguna bebida e iniciar conversaciones acerca de actos íntimamente ligados a Pere Ubu, como son The Red Krayola y Captain Beefheart and his Magic Band.

Cerca de las 22:30 los de Cleveland ya se encontraban nuevamente en el escenario y reanudaban la sesión. Esta segunda parte estuvo compuesta, en su mayoría, por piezas de su extensa trayectoria; aunque también incluyó composiciones de su última obra Carnival of Souls, tal es el caso de Carnival e Irene. Luego de interpretar una moderada cantidad de piezas, Thomas bebía vino e irrumpía en escena, para a modo de monólogo sacar a relucir su ya conocido humor ácido. Kings of Leon fue el blanco de estas intervenciones. La dinámica se repetía, el quinteto seguía el despliegue lírico de su líder para ejecutar la guitarra, el clarinite, la batería o el Theremín y con una clara apertura estilística propagar ondas atiborradas de arritmia y disonancia, en temas como: Memphis, 414 seconds, entre otros. Luego de casi cuarenta años de trayectoria, Pere Ubu demostró en la [2] de Apolo porqué es una de las bandas más originales e influyentes de todos los tiempos, a la que le interesa reinventarse y redefinirse en cada producción y no vender millones de discos. El arte perdura, el público va y viene.

 

 

Finalizado el concierto; David Thomas y Steve Mehlman, compositor y baterista de Pere Ubu, respectivamente, tuvieron la gentileza de conversar con el público y firmar autógrafos en el puesto de venta de discos y recuerdos. Aproveché la ocasión para formularle dos preguntas a David:

 

1. ¿Es cierto que a inicios de los setenta, en Cleveland (EUA), la música de grupos como The Velvet Underground, MC5 y The Stooges; sonaba y gustaba, siendo dicha afinidad musical una de las razones para la aparición de Rocket from the Tombs, Mirrors, The Electric Eels y otras bandas en la escena de Ohio?

 

Sí, es cierto, pero en realidad sólo aparecieron esos grupos y alguno más. La mayoría de grupos de Cleveland practicaba otro tipo de rock. Entre las bandas que mencionas había competencia, las radios no ayudaban en la difusión. Los locales tampoco ayudaban mucho. Se tocaba ante poca gente, mejor dicho ante los que realmente gustaban de lo que hacíamos.

 

2. Desde la aparición de Rocket from the Tombs hasta nuestros días con Pere Ubu, han pasado cuarenta años. ¿Algo ha cambiado en tu concepción musical?

 

Nada. Siempre trato de reproducir el sonido que surge en mi cabeza, aunque nunca lo consigo. Nosotros buscamos formas artísticas en la música y no ganar dinero con estructuras pop.

 

Excelente concierto David y muchas gracias por las palabras, los discos... tu música.

 

Sergio